domingo, 7 de mayo de 2017

Vuelo a Sidney

Interpretar canciones puede tornarse un camino decididamente jodido, sobretodo cuando hay letras con tantas interpretaciones posibles como escuchas, como pueden ser las de Carlos Alberto Solari. Habia en un viejo foro (2007) una sección dedicada a tal fin, donde varias personas se dedicaban a llegar a la mejor interpretación posible y es verdad que casi lo conseguian. Tuve el gusto de participar de eso y nutrirme de muchas de esas interpretaciones (o casi todas) que cambiaron muchas veces el sentido completo del mensaje obtenido. Antes de lanzarme a esta que hoy me ocupa busque y no obtuve ni siquiera en el estimado blog "Esta vieja cultura frita" la interpretación que vengo maquinando, que ya no recuerdo si fue amasada en aquellos años del foro, pero conociendo al autor de aquel blog (participante activo y gran aportador de las mejores interpretaciones por su nivel filosofico y cultural elevadisimo), me lanzo a intentar describir esta canción que me parece, sin dudas, una de las mejores de la carrera solista de Indio.

Vuelo a Sidney es la canción 12 del disco Porco Rex.



Letra:

Triste y con malas intenciones

(¡ya no sé que me dicen tus ojos!)

de moscona tibia en oferta

que se ríe y pide volver... ¡temblando! ¡temblando!




Yo ya sé que la ruta no es buena

(¡me contás y me pongo inquieto!)

sos tan cruel como tus ambiciones

suplicás que firme tu cheque... ¡sonriendo!

¡sonriendo!




¡Temblando y sonriendo!




¿Amarte? ¿Es posible?

¿A quién tanto me lastima así?

Temor y dolor nos unen

(no puedo pensar en algo peor)




Ya te ves atascada en Ezeiza

(ya perdió el chucho al que apostaste)

allí está el numerito en tu cuello

y vos no desperdiciás baba... ¡boqueando!

¡boqueando!



Música, letras y arte de tapa por Monsieur Sandoz.

Martín Carrizo y Hernán Aramberri se desempeñaron en la ingeniería y en las funciones pesadas.

Monsieur Sandoz: arreglos, producción musical y sonidos inorgánicos.

Gaspar Benegas y Baltasar Comotto: guitarras principales.
Marcelo Torres: bajo.
Hernán Aramberri y Martín Carrizo hicieron sonar los tambores.
Alejo Von Der Pahlen: saxos (alto, tenor y barítono)
Ervin Stutz: trompeta, flueguehorn y trombón.
Déborah Dixon: coros.
Monsieur Sandoz: teclados, alguna guitarra y voz principal


Para llegar a la escena de la primera estrofa hay que situarse en una historia de amor de esos enfermizos. Tortuosos por alguna adicción o por actitudes hostiles de alguna de las dos partes. La mujer se vuelve a presentar, otra vez, ante el tipo con una propuesta de volver para un cambio de vida. El, desencantado de todo, desconfia, la mira como desde lejos, la ve detras del arbol y del bosque con todos sus defectos, como sucede cuando alguien se ha desenamorado con mucho dolor y esfuerzo.
Por como se sigue desarrollando durante el tema y se deja entrever hasta el final, lo que la mujer le viene a ofrecer es algo de carácter bastante ilegal. Se me ocurre pasar falopa por la aduana para llevarla a otro país (Australia).
El tipo desconfía, ve que ella está como perdida, intentando dar un ultimo manotazo de ahogado pero muy de ultima, tanto que recurre a el que ya era pasado. Sabe que el trabajo que le ofrece ella es arriesgado, se pone nervioso, sabe que ella es cruel como lo que le está ofreciendo, pero ella le insiste (suplica) que confié en ella (firme tu cheque), sonriendo.
Ya nada hay de amor, por mas que se esfuerce ella en disfrazar la situación y el en creer o no. Es todo para negocios que nunca terminan bien y sabe el que ella en las malas, cuando el mundo tira para abajo, es la valija mas pesada de todas. Lo único que los une es el miedo y el dolor, el sabe que no hay nada peor que eso, pero esa duda lo mata, no sabe si creer o no...
Llegando al final hay que imaginar que el tipo le hizo creer que iba a hacer el trabajo con ella, pero a ultimo momento la deja sola, ahi, en el aeropuerto con toda la falopa en la valija. Venganza o no el se da cuenta que el trabajo no va a salir bien y se raja y ella queda pegada, atrapada en Ezeiza, donde también cayó el "chucho al que apostaste" (contacto) que tenia para pasar sin problemas.
Con el numerito en el cuello y varios años en prisión por delante, la tipa se inclina por no desperdiciar baba y empezar a mandar en cana a todos los que estaban sobre y detrás de ella, boqueando.

El tema se va en fade, bastante nervioso. Le hubiera venido bien un final al mejor estilo "Sopa de lagrimas", otro tema del mismo disco donde el final es casi un cortometraje sonoro que da a la canción un desenlace tremendo y fatal.

Se sabe que aquel disco lleno de fotos porno distorsionadas, de un color rojo aterciopelado muy fuerte, era un disco lleno de canciones de amor de fin de siglo, y del siglo nuevo, donde el amor se ha bastardeado tanto y mucho, y todo es muy berreta y muy efímero. Desde los Te amo dichos sin sentido por msn, hasta el actual reggaeton donde el amor es solo coger, dominar, imponerse desde el machismo. Y en ese caos de decadencia estaban esas historias de amor, todas muy tristes y crueles, rodeadas de traición y muerte.










No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentate algo.

Vuelo a Sidney

Interpretar canciones puede tornarse un camino decididamente jodido, sobretodo cuando hay letras con tantas interpretaciones posibles como e...