domingo, 20 de noviembre de 2016

Nada

Los últimos cambios de mi vida han traído muchas satisfacciones, el amor duradero y el alejamiento paulatino de aquellos que merodeaban. Los amigos. Todo se dio de manera extraña. Siento que tengo toda la responsabilidad y a la vez no me importa como para intentar revertir la situación. La gente que te quiere siempre está y si no te quiere querer, lo siento. Siempre he estado, creo, para quien me solicitó. Desde el momento en que decidí enfocarme en mi, en trabajar para progresar, en cambiar aspectos que detesto de mi y que quizás antes no supe ver, en pos de ser un mejor compañero para mi mujer, todo mi entorno se empezó a licuar. Así fue. Quizás todos nos hartamos de todos y nadie necesita a mas nadie. Ya no somos niños.

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