sábado, 10 de septiembre de 2016

Arrabal amargo

Me pasa algo nuevo. O no tanto. Todas mis emociones conectan con cosas de la música que antes quizás tenia que forzar un poco por mi inexperiencia. Me pasaba algo cuando escuchaba Lejana tierra mia cantada por Carlos Gardel. Me pateaba una angustia al corazón. Recordaba al viejo, a su constante deseo de volver algún día a su Concepción natal, muriendo sin mas, sin poder volver y la tristeza que eso me producía.
Pasaron los años, los ríos de días y ahora a veces me pongo un rato a escuchar a Gardel y solas se me van las lagrimas. Es como si con su voz de alguna manera hubiera quedado grabada también aquella Buenos Aires de principios del siglo pasado, como cuando leyendo a Arlt comienzo a imaginarme todos esos paisajes de callejuelas, faroles, adoquines y el corazón se me comprime todo por esas cosas tan preciosas que ya no volverán...

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