martes, 12 de julio de 2016

Amapola

Por alguna desconocida razón, esa amapola que a mi viejo le había costado un perú hacer crecer en el jardín de la vieja casa, a la primavera siguiente a su ausencia, se convirtió en decenas de ellas. Muy hermosas, reflejaban al sol con su rosa tan lleno de vida y alegría. Depende quien lo mire puede significar algo diferente, o directamente nada. Yo, como siempre, prefiero creer. Creer que fue la vida misma gritando "presente" cuando los pocos habitantes de esa casa (perros, gatos y tortugas incluidos) estábamos con el corazón dolorido.
La naturaleza siempre acompaño en esos momentos, en que a veces, aunque había muchísimo sol, surcamos tormentas de desolación casi insoportables. Pero acá estamos. Seis años después de aquellos días me vuelven a encontrar pisando clínicas, sanatorios, un poco triste y cansado. Hoy esta canción me alegró el día a pesar de haberme hecho llorar tanto.


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Ansiedad

Nadie se equivoca. Todos tienen licencia para matar. La justicia corre por facebook. Nunca desee tanto el fin.