domingo, 11 de enero de 2015

La soledad

Estaba solo en el medio de la vida entera, rodeado de millones de almas abstraidas a su propia soledad.
No eran buenos tiempo para el amor, pero las personas solas necesitamos creer en alguien mas que uno mismo cuando ya nos cansamos de mirar la pared, el reflejo, el mar interior quieto.
La soledad y la libertad se me parecen mucho aunque en el fondo se que una se encuentra en las antipodas de la otra.
La gente cree que andar solo es bueno para no decir mentiras mundanas a la pareja ocasional a la cual eligen para no estar solos, para procrear, para no morir sin ser queridos. La soledad no es buena. Es una jaula dentro del alma misma, se siente en el corazón un silencio infinito y los ojos se ponen oscuros, opacos.
Quien te libera de todo eso es el amor, la estabilidad que el amor produce, los logros personales y profesionales que una buena estabilidad mental consiguen. No otra cosa. Un tipo exitoso solo se pega un tiro en la soledad del hotel mas caro de alguna ciudad de Asia. No es bueno no tener alguien con quien compartir la vida pero con esto no me refiero a manotear, y perdoname la metafora tan violenta, la primer sortija que aparece en el horizonte, como si esto fuera un carroussel y no volviera a haber posibilidad.
No es facil el camino. La pereza del hombre nos sumerge esta vez en una voragine de mentiras, egoismo, crueldad y violencia. Muchos de nosotros fuimos engendrados por personas asi, que no querian estar solas, o simplemente ni se preocuparon en que iba a pasar con ese eventual hijo cuando venga al mundo. Algunos conocimos el amor, el amor a los nuestros, a los animales, a Dios y al mundo y eso nos salvó. Pero esto no les pasa a todos, hecho que profundiza esa cadena de negligencias, egoismo y violencia que cada vez es peor. Entonces te paras una tarde en el medio de la ciudad, y entre bocinazos, sirenas de ambulancias, gritos e insultos volves a pensar que solos que estamos todos en 2015.

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Nadie se equivoca. Todos tienen licencia para matar. La justicia corre por facebook. Nunca desee tanto el fin.