domingo, 29 de noviembre de 2015

Corazón ortiba

No se ni que dia es
ya ni recuerdo al amanecer
el contemplar gentil del crepúsculo
el chillido de los pajaros
los relampagos de silencio
No me puedo ni parar a pensar
hace ya años que vivo en standby
pero mi mejor arma fue esperar
a que llegara un amanecer
a mi vida, un amanecer, una sonrisa
que arruinara mi soledad, y la alejara
para siempre, para nunca mas.
no mas corazón ortiba, no mas mal
valió la pena soñar
sin dejar de esperar...


sábado, 21 de noviembre de 2015

Cosas

No me gustan las amenazas. Las ordenes disfrazadas de sugerencias "amistosas". Toda la vida acepté consejos, sugerencias, criticas de personas de confianza y no tanto, pero con una visión tan amplia como para hacer que los respete.
En las ultimas semanas asisti a todo tipo de actos intimidatorios, amenazas contra la libertad de pensamiento buscando hacer blanco en las libertades economicas hasta ahora logradas a costa de esfuerzo y muchisimo trabajo.
No me gustan las amenazas, lo repito, porque cuando a mi me amenazan con que no puedo hacer algo, lo hago de hecho. Pero en este caso no puedo, ni quiero.
En varios lugares, cuando manifestaba mi desacuerdo contra los tres (ahora dos) candidatos menemistas, he sido repudiado. En estos ultimos dias pasaron de menospreciar el voto de los militantes de Izquierda a insultarnos y querer corrernos por izquierda con que le hacemos el juego a la derecha no votando a Scioli.
"Si no votas a Scioli vas a perder el trabajo"
"Si no fuera por Cristina vos no tendrias trabajo, hijo de puta"
"Vas a votar a Macri que es el candidato de la derecha?"
Y frases de ese orden que yo interpreto en mi interior como un "Si no ganamos nosotros por culpa de gente como vos, la vas a pasar mal, vas a perder tu trabajo, tu casa, tu pija, tu alma"
Les cuento que gracias a la corrupción e inoperancia del gobierno nacional, el provincial y el municipal estoy al borde de perder mi casa, hecho con el que tambien se han acercado a amenazarnos el lunes 26 de octubre, personal de Vialidad Nacional: "El intendente está enojado, si no gana Scioli, no va a haber negociacion, a nosotros nos dejan sin trabajo y a ustedes los vienen a desalojar las topadoras".

A mi no me gustan las amenazas. Y es lo unico que vengo recibiendo desde todos los sectores del Peronismo, pero no por eso voy a votar a Macri.

Les sugeriria que prueben con otros metodos para tratar con la gente inteligente. Las amenazas pueden funcionar muy bien en gente que no vea detras de sus candidatos la larga sombra negra de la corrupción, la represión y la muerte. En mi no, no funcionan.
Pido perdón a nadie porque nadie lee esto, pero siendo este un blog de caracter personal, en el que los ultimos seis años fui volcando los hechos mas trascendentales de la vida, no podia dejar pasar esto.
Guardo un poco de esperanza en pensar que puedo equivocarme, y en esperar que pase lo que pase sea lo mejor para todos, aunque me esté preparando para lo peor.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Ruego

Arrebatos de un siervo cansado que te hizo frente una vez
rompí las cadenas de un esclavo que ayer me delató
"no puedo, no puedo" grabado en la pared con ecos y alaridos
Nuevos corazones, mas serán desilusión, todo se aprendió...

No nos hace falta otra tempestad
Un ángel demencial ordena aniquilar
Piruetas para atras, bardo, dispersión
tu trance singular trajo devastación
No nos dejaste nada ni para sobornarte...

Suena en una orquesta de ocasión partituras desabridas
marchas del triunfo que no son mas que manchas sin color
no me agache para besar tus pies, ni necesito tu perdón
Nada explica mas a la verdad que la duración
te di casi todo ¿no quieres algo mas?
tu tienes algo mas...

¿Por que me negas el sol? justo a mi que te lo cuido tanto Dios!
¿Por que me negas el sol? justo a mi que te lo pido tanto, tanto...
¿Por que me negas el sol? justo a mi que te cuido tanto, tanto!
¿Por que me negas el sol? justo a mi que te lo cuido tanto...

domingo, 1 de noviembre de 2015

Karen

Me rehúso a escribir mi historia con Karen porque aun se está escribiendo. Ella a veces se siente insegura, piensa que podría pasar algo que haga que me aleje.. Si es lo que me hace latir el corazón. No te vayas, colorada. Tengo acá y en mis cuadernos mil canciones escritas a la nada.. a miradas perdidas en un colectivo.. al vacio del inmenso cielo cayendo sobre mi, tengo todo eso que soñaba una vez, en vos.

sábado, 3 de octubre de 2015

Si

Como tanto nos cuesta ser feliz
y poderlo decir?
Se siente uno culpable
de querer y no poder gritar
aunque no pase ningun tren
que yo acá me quiero quedar
para toda la vida,
no seguir más.
Pero como tanto nos cuesta
no lo pienso dejar pasar
vos te viste lo que sos?
sos incapaz de UNA maldad
yo me veo en tus ojos
en el brillo de tus ojos (literal)
y no puedo dejar de amar
cada segundo de esta vida
lo que pasó, lo que se fue
lo que no volverá
lo que nos queda
lo que seremos de acá en más
Lo que salió mal
lo que nos vino a juntar
todo lo bueno, la felicidad
y no me arrepiento de nada
te miro sonreir y no puedo
no puedo ni pensar
no hay lugar para el mal
ahi, amor, donde vos estás.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Tres por diez

Tristeza coagulada nos dan
con forma de mantecol o nucrem
los venden en el Roca tres por diez
yo me como un par porque me quiero matar
No puedo ni caminar bien
no me salen las palabras de optimismo mas
tengo todo para dejar de sobrar
pero todo el tiempo
vuelve el miedo, amor:
No lo quiero ver nunca mas.

martes, 4 de agosto de 2015

Budin II

Mi amor, un dia entero sin vos
sin saber como y donde estas
sin poderte amar
es de lo peor que me pudo pasar
Y ahora son dos, y temo que sean mas
amor, por favor, regresá,
sin vos no puedo ni respirar
 Hoy anduve por tu barrio
por tus calles, entre tu gente
y no me anime ni a preguntar
amor, hago locuras y no me importa
solo quiero verte llegar.
Pero no se ni como estás
el corazón me va a estallar
no quiero ni ir a trabajar,
solo quiero llorar
de solo ponerme a pensar
que algo malo te pudo pasar
el corazón me va a explotar
no quiero ni socializar
ni quiero llorar más

domingo, 28 de junio de 2015

Domingos

Estoy olvidando hacer muchas cosas que me alegraban días como este, o domingos menos lluviosos pero igual de insulsos.
Una de ellas era ir a Capital por un motivo random y volver como a esta hora (21:00), en la combi, mirando la ciudad nocturna por la ventana, luego los lúgubres paisajes nocturnos del primer cinturón del AMBA y finalmente llegar a este páramo, siempre escuchando música, siempre escuchando a Diego Perdomo que es mi banda de sonido preferida para los viajes.
Sucede que ya no tengo ni motivos random y cuando tenia motivos reales y concretos fue hace tantos años que hoy ir por nada me rompe un poquito el cosito que late bajo mi esternón.
Yo también me aburro de estos días de neblina y espero cambiarlos. Yo también extraño todo el tiempo. Y yo también me banco dejar de ser lo que era, quizás mas feliz, para saltar hacia esa incertidumbre que da transcurrir los años entre la medianía, la estupidez cruel y la maldad.
Yo también envejecí y aprendí a no querer perder a nadie. Pero ya perdí a casi todos.
Acá estoy refundandome, desde las cenizas de lo que fue o no pudo ser, bajo la misma luna de febrero de 2006 cuando creia que nunca iba a poder ser feliz, y acá estoy de vuelta, mirando el paisaje lúgubre y poco cambiante del primer cinturón de años de la juventud, terminándose. Mas viejo, con algunas canas, varios kilos de mas y sin mucho para hacer. Debería haber armado una familia ya pero a las luces de como les fue a mis cercanos, estoy mas convencido que nunca de que tome el camino correcto, sin dañar a nadie (mas que a mi)
Sueño que empieza otra canción, otro descanso en la escalera. No quiero cerrar los ojos nunca más.

domingo, 7 de junio de 2015

Tempestad

Nunca me perdonaste no haber podido llegar
Nunca te olvidaste mi inoperancia de un día
mientras en Buenos Aires la vida entera se llovía
y yo pensaba como regresar
y como dejar mi casa en medio de la tempestad.
Soy lerdo para los recuerdos y podrias pensar
que mi memoria selectiva juega siempre a mi favor...
Nunca fui inteligente y te confieso con terror
que cada vez me cuesta más recordar,
que me enojo y me olvido al cerrar,
todo lo imbecil que he sido al lastimar...
Ya no puedo volver a algunos lugares
no soy bienvenido nunca más,
a tu casa por ejemplo
y a la de algunas personas más
que nunca me perdonaron no recordar
o haber olvidado porque habia peleado
no tengo orgullo ni dignidad
pero lo que mas me aterra es no poder recordar
y a la vez no poder olvidar a esas personas que no tengo más.



sábado, 6 de junio de 2015

Budín

No me vuelvo a levantar
de esta no vuelvo mas
pensaba mil canciones para cantarte
pensaba mil maneras nuevas de besarte
pensaba en todo lo que necesito abrazarte
y en el camino olvide darte felicidad
La realidad es que no soy
mas que un sinonimo de maldad
no me termino de recuperar jamas
de aquel violento vendaval de sufrimiento
No aprendo mas, no cambio mas
todas mis puertas abiertas al pasado
solo dejan pasar fantasmas dañinos
recuerdos que creia perdidos
me vienen a pegar cuando te vas
Y no se van mas
Pero como cambiar todo lo que hice mal?
No queria perderte y te perdí igual
y más.
Ahora hay canciones que no quiero escuchar
estribillos que no puedo cantar mas
y un vacio insoportable que me come el corazón
o lo que queda de el..
no me vuelvo a levantar,
de esta no vuelvo nunca más.



miércoles, 3 de junio de 2015

Perdón (Lisandro Aristimuño)

Contemplé tu soledad,
estaba callado, estaba nublado,
resbalaban las gotas tensas.
Aquel día que me fui
quería enterrarme,
sintiéndome un cactus
que pinchaba si te acercabas más.

No pude probar mi velocidad,
me sentí un juglar esperando cicatrizar.

Cada verso fue más gris,
lloraba el encuentro,
duraba la cena
y el silencio sonaba como un vals,
devoraba mi cabeza,
gritaba por dentro,
comía del filo
que dejaban las rocas en el mar.

No pude probar mi capacidad,
me puse a llorar esperando cicatrizar.

Perdón no me quise ir y cuando volví, no estabas.
Perdón no me quise ir y cuando volví, no estabas,
pensabas que era lo normal.
Perdón no me quise ir y cuando volví, no estabas,
pensabas que era lo normal.
Perdón no me quise ir y cuando volví, no estabas,
pensabas que era lo normal.
Perdón no me quise ir y cuando volví, no estabas,
pensabas que era lo normal.

(contemplé tu soledad, cada verso fue más gris.
cuento cada nota que sonaba gastada).

Perdón no me quise ir y cuando volví, no estabas
pensabas que era lo normal.

(contemplé tu soledad, cada verso fue más gris.
cuento cada nota que sonaba gastada).

domingo, 17 de mayo de 2015

Chiste viejo

"No voy a despertarme por que salga el sol. Me hace llorar una vez por cada vez que rio...
No se restar, no se restar tu mitad a mi corazón."

Canto las canciones del olvido, para no olvidar.
Así funcionan las cosas en una mente anormal
No lloro mas, pero es peor
No salen lagrimas que justifiquen todo ese dolor
Una vez mas voy a fracasar, lo sé
Me tiro al piso y le erro, viejo chiste tan cierto
ahí me ves viajando al vacío.
Ahí en otra foto abrazado a otra sombra
Ya no era yo cuando pensaba en otras personas
pero si era yo cuando cerraba por ultima vez
todas las puertas, sin cerrar, pensando en volver
Me vivo equivocando, lo se,
no vine a buscar lastima ni la encontraré
me tiro al vacío y le erro, viejo chiste incierto
ahi me ves otra vez flotando en el desierto
No puedo dejar de pensar en vos...

domingo, 10 de mayo de 2015

Un habitante de Carcosa, de Ambrose Bierce

Existen diversas clases de muerte. 
En algunas, el cuerpo perdura, 
en otras se desvanece por completo con el espíritu.
 Esto solamente sucede, por lo general, 
en la soledad (tal es la voluntad de Dios), y, no habiendo visto nadie ese final, 
decimos que el hombre se ha perdido para siempre o que ha partido para un largo viaje, 
lo que es de hecho verdad. 
Pero, a veces, este hecho se produce en presencia de muchos, 
cuyo testimonio es la prueba.
 En una clase de muerte el espíritu muere también, 
y se ha comprobado que puede suceder que el cuerpo continúe vigoroso durante muchos años.
 Y a veces, como se ha testificado de forma irrefutable, 
el espíritu muere al mismo tiempo que el cuerpo, 
pero, según algunos, 
resucita en el mismo lugar en que el cuerpo se corrompió.
 



Meditando estas palabras de Hali (Dios le conceda la paz eterna), y preguntándome cuál sería su sentido pleno, como aquel que posee ciertos indicios, pero duda si no habrá algo más detrás de lo que él ha discernido, no presté atención al lugar donde me había extraviado, hasta que sentí en la cara un viento helado que revivió en mí la conciencia del paraje en que me hallaba. Observé con asombro que todo me resultaba ajeno. A mi alrededor se extendía una desolada y yerma llanura, cubierta de yerbas altas y marchitas que se agitaban y silbaban bajo la brisa del otoño, portadora de Dios sabe qué misterios e inquietudes. A largos intervalos, se erigían unas rocas de formas extrañas y sombríos colores que parecían tener un mutuo entendimiento e intercambiar miradas significativas, como si hubieran asomado la cabeza para observar la realización de un acontecimiento previsto. Aquí y allá, algunos árboles secos parecían ser los jefes de esta malévola conspiración de silenciosa expectativa.

A pesar de la ausencia del sol, me pareció que el día debía estar muy avanzado, y aunque me di cuenta de que el aire era frío y húmedo, mi conciencia del hecho era más mental que física; no experimentaba ninguna sensación de molestia. Por encima del lúgubre paisaje se cernía una bóveda de nubes bajas y plomizas, suspendidas como una maldición visible. En todo había una amenaza y un presagio, un destello de maldad, un indicio de fatalidad. No había ni un pájaro, ni un animal, ni un insecto. El viento suspiraba en las ramas desnudas de los árboles muertos, y la yerba gris se curvaba para susurrar a la tierra secretos espantosos. Pero ningún otro ruido, ningún otro movimiento rompía la calma terrible de aquel funesto lugar.

Observé en la yerba cierto número de piedras gastadas por la intemperie y evidentemente trabajadas con herramientas. Estaban rotas, cubiertas de musgo, y medio hundidas en la tierra. Algunas estaban derribadas, otras se inclinaban en ángulos diversos, pero ninguna estaba vertical. Sin duda alguna eran lápidas funerarias, aunque las tumbas propiamente dichas no existían ya en forma de túmulos ni depresiones en el suelo. Los años lo habían nivelado todo. Diseminados aquí y allá, los bloques más grandes marcaban el sitio donde algún sepulcro pomposo o soberbio había lanzado su frágil desafío al olvido. Estas reliquias, estos vestigios de la vanidad humana, estos monumentos de piedad y afecto me parecían tan antiguos, tan deteriorados, tan gastados, tan manchados, y el lugar tan descuidado y abandonado, que no pude más que creerme el descubridor del cementerio de una raza prehistórica de hombres cuyo nombre se había extinguido hacía muchísimos siglos.

Sumido en estas reflexiones, permanecí un tiempo sin prestar atención al encadenamiento de mis propias experiencias, pero después de poco pensé: "¿Cómo llegué aquí?". Un momento de reflexión pareció proporcionarme la respuesta y explicarme, aunque de forma inquietante, el extraordinario carácter con que mi imaginación había revertido todo cuanto veía y oía. Estaba enfermo. Recordaba ahora que un ataque de fiebre repentina me había postrado en cama, que mi familia me había contado cómo, en mis crisis de delirio, había pedido aire y libertad, y cómo me habían mantenido a la fuerza en la cama para impedir que huyese. Eludí vigilancia de mis cuidadores, y vagué hasta aquí para ir... ¿adónde? No tenía idea. Sin duda me encontraba a una distancia considerable de la ciudad donde vivía, la antigua y célebre ciudad de Carcosa.

En ninguna parte se oía ni se veía signo alguno de vida humana. No se veía ascender ninguna columna de humo, ni se escuchaba el ladrido de ningún perro guardián, ni el mugido de ningún ganado, ni gritos de niños jugando; nada más que ese cementerio lúgubre, con su atmósfera de misterio y de terror debida a mi cerebro trastornado. ¿No estaría acaso delirando nuevamente, aquí, lejos de todo auxilio humano? ¿No sería todo eso una ilusión engendrada por mi locura? Llamé a mis mujeres y a mis hijos, tendí mis manos en busca de las suyas, incluso caminé entre las piedras ruinosas y la yerba marchita.

Un ruido detrás de mí me hizo volver la cabeza. Un animal salvaje -un lince- se acercaba. Me vino un pensamiento: "Si caigo aquí, en el desierto, si vuelve la fiebre y desfallezco, esta bestia me destrozará la garganta." Salté hacia él, gritando. Pasó a un palmo de mí, trotando tranquilamente, y desapareció tras una roca.

Un instante después, la cabeza de un hombre pareció brotar de la tierra un poco más lejos. Ascendía por la pendiente más lejana de una colina baja, cuya cresta apenas se distinguía de la llanura. Pronto vi toda su silueta recortada sobre el fondo de nubes grises. Estaba medio desnudo, medio vestido con pieles de animales; tenía los cabellos en desorden y una larga y andrajosa barba. En una mano llevaba un arco y flechas; en la otra, una antorcha llameante con un largo rastro de humo. Caminaba lentamente y con precaución, como si temiera caer en un sepulcro abierto, oculto por la alta yerba.

Esta extraña aparición me sorprendió, pero no me causó alarma. Me dirigí hacia él para interceptarlo hasta que lo tuve de frente; lo abordé con el familiar saludo:

-¡Que Dios te guarde!

No me prestó la menor atención, ni disminuyó su ritmo.

-Buen extranjero -proseguí-, estoy enfermo y perdido. Te ruego me indiques el camino a Carcosa.

El hombre entonó un bárbaro canto en una lengua desconocida, siguió caminando y desapareció.

Sobre la rama de un árbol seco un búho lanzó un siniestro aullido y otro le contestó a lo lejos. Al levantar los ojos vi a través de una brusca fisura en las nubes a Aldebarán y las Híadas. Todo sugería la noche: el lince, el hombre portando la antorcha, el búho. Y, sin embargo, yo veía... veía incluso las estrellas en ausencia de la oscuridad. Veía, pero evidentemente no podía ser visto ni escuchado. ¿Qué espantoso sortilegio dominaba mi existencia?

Me senté al pie de un gran árbol para reflexionar seriamente sobre lo que más convendría hacer. Ya no tuve dudas de mi locura, pero aún guardaba cierto resquemor acerca de esta convicción. No tenía ya rastro alguno de fiebre. Más aún, experimentaba una sensación de alegría y de fuerza que me eran totalmente desconocidas, una especie de exaltación física y mental. Todos mis sentidos estaban alerta: el aire me parecía una sustancia pesada, y podía oír el silencio.

La gruesa raíz del árbol gigante (contra el cual yo me apoyaba) abrazaba y oprimía una losa de piedra que emergía parcialmente por el hueco que dejaba otra raíz. Así, la piedra se encontraba al abrigo de las inclemencias del tiempo, aunque estaba muy deteriorada. Sus aristas estaban desgastadas; sus ángulos, roídos; su superficie, completamente desconchada. En la tierra brillaban partículas de mica, vestigios de su desintegración. Indudablemente, esta piedra señalaba una sepultura de la cual el árbol había brotado varios siglos antes. Las raíces hambrientas habían saqueado la tumba y aprisionado su lápida.

Un brusco soplo de viento barrió las hojas secas y las ramas acumuladas sobre la lápida. Distinguí entonces las letras del bajorrelieve de su inscripción, y me incliné a leerlas. ¡Dios del cielo! ¡Mi propio nombre...! ¡La fecha de mi nacimiento...! ¡y la fecha de mi muerte!

Un rayo de sol iluminó completamente el costado del árbol, mientras me ponía en pie de un salto, lleno de terror. El sol nacía en el rosado oriente. Yo estaba en pie, entre su enorme disco rojo y el árbol, pero ¡no proyectaba sombra alguna sobre el tronco!

Un coro de lobos aulladores saludó al alba. Los vi sentados sobre sus cuartos traseros, solos y en grupos, en la cima de los montículos y de los túmulos irregulares que llenaban a medias el desierto panorama que se prolongaba hasta el horizonte. Entonces me di cuenta de que eran las ruinas de la antigua y célebre ciudad de Carcosa.

                                                                ***

Tales son los hechos que comunicó el espíritu de Hoseib Alar Robardin al médium Bayrolles.

miércoles, 22 de abril de 2015

Mierda

Sospecho que me mentiste
cuando decias que amabas lo que no amas
cuando decias que nunca te habia pasado
cuando decias que eras feliz de verdad
Caigo otra vez en la misma cueva
ya no quiero volver a intentar ver el sol
mi corazón explotó como un big bang
del que nada ha nacido, nada se ha creado
por el momento
A mi no me sale mentir así
no te diria cosas que no me generas
no exageraria los sueños que me inspiras
no disimularia todo lo que me fastidias
si me fastidiaras en algo que no pueda tapar
Asi las cosas, vos sos vos, yo soy yo
en esta mierda lineal,
sin metafora, sin vuelo, con realidad
esta mierda es real
esta mierda es real
esta mierda es real

jueves, 2 de abril de 2015

Distancia

A veces la que era el amor de tu vida no solamente está lejos, sino que se fue directamente a otra galaxia, en otro planeta horriblemente inalcanzable.

El otro dia vi Interstellar y me quedó boyando una idea de fondo sobre la historia de una de las tripulantes de la nave, que estaba ahi con la intensión solapada de volver a ver al hombre del que se habia enamorado,y que habia partido en una misión anterior a uno de los planetas que estos tipos irian a explorar para recomenzar la vida allí. Ahora mientras escribo, pienso que si cuento el hilo conductor de todo esto que venia pensando, le voy a cagar el final a muchos que no lo hayan visto. O en realidad no porque esa historia es secundaria, pero si usted no la vió puede dejar de leer acá.
Cuestión que despues de mucho quilombo la mina llega finalmente sola al planeta donde este tipo habia llegado con su nave y del que solo recibian señales vagas del instrumental de navegación. El tipo habia muerto.
 No debe haber sensación mas horrible que esa de que la persona que estás buscando está en otro mundo, así de inaccesible. Aun dentro de la inmensidad de este mundo nuestro vos guardas la esperanza de alguna vez reencontrarte con alguien que por A o B razón se fue sin decir a donde. Pero un tipo o mina que se fueron en una misión a explorar otro planeta inhóspito en otra galaxia, se me hacen realmente imposibles.

Y hay veces en que vos estás acá con alguien que se está yendo y cuando caes en la realidad ya está lejos nuestro, en otro mundo.

Yo no concibo panorama mas desolador.


martes, 24 de marzo de 2015

Cumpleaños

Por diversas razones que no viene al caso citar, el 19 de septiembre de 2010 me encontró totalmente solo en casa al empezar. Estaba en absoluto silencio leyendo o escribiendo y me di cuenta que no era cualquier dia. Arrancaba el primer dia de cumpleaños en el que ya no tenia a mi viejo, hacia menos de dos meses, y necesitaba por todos los medios del universo no ponerme a pensar en eso.
Busqué musica, y apareció primero el disco de B-sides de Oasis, Masterplan y lo primero que empezó a sonar que no me dió ganas de matarme, fue esta canción.
La vida ha sido generosa conmigo y con las canciones que me ha soplado el tiempo cuando acecharon esos momentos en que uno piensa una vez mas que es en vano seguir luchando.

I'm older than I wish to be
This town holds no more for me
All my life I try to find another way
I don't care for your attitude
You bring me down I think you're rude
All my life I try to make a better day

It's hard enough being alone
Sitting here by the phone
Waiting for my memories to come and play

It's hard enough sitting there
Rockin' in your rockin' chair
It's all too much for me to take when you're not there

It's hard enough being alone
Sitting here by the phone
Waiting for my memories to come and play

It's hard enough sitting there
Rockin' in your rockin' chair
It's all too much for me to take when you're not there

I'm older than I wish to be
This town holds no more for me
All my life I try to find another way
I don't care for your attitude
You bring me down I think you're rude
All my life I try to make a better day

It's hard enough being alone
Sitting here by the phone
Waiting for my memories to come and play

It's hard enough sitting there
Rockin' in your rockin' chair
It's all too much for me to take when you're not there




lunes, 23 de marzo de 2015

Postales de un catalogo sovietico

Yo tengo imagenes que arrastro desde mi vida anterior, supongo. Que nunca vi en esta vida y que las recuerdo desde mucho antes de empezar a recordar. Imagenes que me despertaron de golpe cuando llegó a mis pequeñas manos de 3 años un catalogo de productos ambientado en sitios de caracter espacial. Al dia de hoy se me han borrado casi todas, pero recuerdo asombrarme intentando recordar como eran esos mundos que yo conocia, y que ese catalogo me recordaba. Mundos extraordinarios, solitarios, de gran inmensidad, de noches negras, de dias con el cielo negro, mundos sin atmosferas, mundos tan lejanos y vacios. Yo tengo esas imagenes y estoy seguro que no las vi acá, que no existen.

Amanece

Vacia el amanecer su huella indeleble
toda su luz sobre los campos alambrados
llegan pajaros de todos lados
que ya empezaron a cantar
muchos minutos antes,
cuando la noche era mas negra.
A nadie le importa la soledad
lejos de la inmensidad, del vacio
de esa ausencia abismal de la ciudad
Vacia el cielo rojo toda su vida
su belleza de renacer
como si el dia nunca mas fuese a terminar
Estoy sentado, mi vida se agota
a contramano de toda la luz, me voy venciendo
todos mis sueños, algunos truncos
todas mis mañanas abrazado a la esperanza
todos mis amores, mis amigos, mi familia
todo lo que pudo ser, fue o no fue
todo se escurre por las rejillas del tiempo
que seguirá corriendo, seguirá frustrando
cuando yo ya me haya apagado
cuando pasen mil años, y no tantos
y ni mi recuerdo transite las calles de este planeta
poco importa,
la unica condena es no volver a amanecer
ver el cielo rojo,
oir el silencio roto por los pajaros
ver que la vida da otra oportunidad
nunca mas.

sábado, 21 de marzo de 2015

Refugio

Algún refugio habrá
para ocultarme de esta feroz tormenta
de preguntas de respuestas?

No se a quien preguntar, o si talvez callar
o viejos sitios visitar,
o mantenerme quieto,
cerrar los ojos y llegar a ver...
El manto, 

el manto cubriendote...

 te vi, me vi...
Y fuimos juntos contemplando el silencio,
buscando una y cientosde veces
entre el río y el mismísimo mar.
Y fueron las lluvias, su agua y los vientos
viajando, jugueteando,erosionando...


Y hoy somos rocas y mañana arenas.
bañados por las aguas de este mismísimo mar...

de miedos.
No quiero volver atrás
quiero encontrar las fotos,
del tiempo...

sobre veces pasadas,
recientes, lejanas
en tiempos de furia y de calma...


Soy lo que me espera allá
espérame allá!
hoy mi deseo es poder desearte:

que estes bien donde quieras que estes.
Que estes bien.


Catupecu Machu - Refugio
 
A mi viejo.

jueves, 19 de marzo de 2015

Bue

Me asomo como un asteroide a la conclusión de que la inspiración que en otros tiempos tenia, se fue cuando dejé de escuchar musica con auriculares en casa. Parece una boludez pero uno no escucha siempre igual. Cuando estas viajando la musica hace de colchón mientras obsevas un paisaje en general monotono, rutinario, repetido, por la ventana del tren o colectivo. En el trabajo uno escucha la musica de fondo, atento a que la maquina no explote. En casa con los parlantes la musica hace otra vez de fondo mientras leo pelotudeces o cosas realmente interesantes que resbalan por mi memoria como gotas de agua sobre un vidrio.
Escuchar musica en casa, es otra cosa cuando te pones los auriculares y te dejas llevar por la melodia, la letra, los instrumentos. Y hace muchos, pero muchos años que no lo hago en casa. No me daba cuenta que mandé la musica a un segundo o tercer plano todo este tiempo. Es una aberración con la que hoy me propongo terminar. La musica no tiene que estar jamás en un segundo plano.

lunes, 16 de marzo de 2015

Yo no me olvido

A veces me olvido del tomo y obligo
de las noches sin aire, de lo padecido
No he sido prudente con tanta gente
perdí mas de lo que tuve y sigo vigente
El viento me despeina, una vez mas
Ya no tomo, ya no bebo, respiro el aire frio

A veces me olvido del amargo sabor
del humo blanco, de los sabados blandos
pero no me olvido de recordar
las buenas notas del amor
los Sol sostenido menor,
los sueños en blanco y negro
No me olvido de todo lo vivido
con el corazón blandito,
bajo la tibia luna de febrero
con el alma bajo cero..

ni me olvido lo bonito con vos, aun lo siento
en el parque Rivadavia, aquella noche estrellada
las llevo conmigo, como fotos de momentos
de vos y yo abrazados,
de cada nuevo encuentro,
todo eso me lo llevo, escrito en el cuerpo
para el largo viaje al paraiso o al infierno
donde sea que me esperen los ancestros...

lunes, 12 de enero de 2015

El amor

Echando de menos, echando de más.
El olvido, todo lo solo, la angustia, la muerte.. todo lo atractivo de la idea de quererte y que me olvides porque lo realmente bello está en lo que no está. En la brisa pálida cuando te fuiste, cuando cerraste la puerta y entró un huracán de abandonos que devastó todo esto que se construyó justamente con lo contrario, con lo que no me gusta, con lo patético de cocinar juntos, de mirar la tele y reír, de ir a comprar y llevarte el carro, todo eso que vuelve tan mundano todo..
dame el desamor, la belleza de esa necesidad de cortar los segundos con tenazas, cuchillos, navajas.. dame la angustia de pensar en donde andarás cada noche al rendirme contra el suelo, cada mañana, cada amanecer preguntando por qué. Dejando lo realmente trivial de lado, no buscando.. no llamando ni respondiendo mensajes.. con tanto desdén prohijando una incertidumbre asquerosamente indisimulable. Dame todo eso que es justamente no dar nada y provocar la necesidad de salir a buscarte, y frustrarme en toda estación, en cada andén, en cada esquina de Buenos Aires con los brazos rendidos, fundidos, derritiéndose de frío…

domingo, 11 de enero de 2015

La soledad

Estaba solo en el medio de la vida entera, rodeado de millones de almas abstraidas a su propia soledad.
No eran buenos tiempo para el amor, pero las personas solas necesitamos creer en alguien mas que uno mismo cuando ya nos cansamos de mirar la pared, el reflejo, el mar interior quieto.
La soledad y la libertad se me parecen mucho aunque en el fondo se que una se encuentra en las antipodas de la otra.
La gente cree que andar solo es bueno para no decir mentiras mundanas a la pareja ocasional a la cual eligen para no estar solos, para procrear, para no morir sin ser queridos. La soledad no es buena. Es una jaula dentro del alma misma, se siente en el corazón un silencio infinito y los ojos se ponen oscuros, opacos.
Quien te libera de todo eso es el amor, la estabilidad que el amor produce, los logros personales y profesionales que una buena estabilidad mental consiguen. No otra cosa. Un tipo exitoso solo se pega un tiro en la soledad del hotel mas caro de alguna ciudad de Asia. No es bueno no tener alguien con quien compartir la vida pero con esto no me refiero a manotear, y perdoname la metafora tan violenta, la primer sortija que aparece en el horizonte, como si esto fuera un carroussel y no volviera a haber posibilidad.
No es facil el camino. La pereza del hombre nos sumerge esta vez en una voragine de mentiras, egoismo, crueldad y violencia. Muchos de nosotros fuimos engendrados por personas asi, que no querian estar solas, o simplemente ni se preocuparon en que iba a pasar con ese eventual hijo cuando venga al mundo. Algunos conocimos el amor, el amor a los nuestros, a los animales, a Dios y al mundo y eso nos salvó. Pero esto no les pasa a todos, hecho que profundiza esa cadena de negligencias, egoismo y violencia que cada vez es peor. Entonces te paras una tarde en el medio de la ciudad, y entre bocinazos, sirenas de ambulancias, gritos e insultos volves a pensar que solos que estamos todos en 2015.

martes, 6 de enero de 2015

El duelo

El duelo es la sensación de que alguien que se acaba de morir va a volver en cualquier momento, cuando se abra aquella puerta, cuando aparezca cruzando aquella plaza o bajando de aquel bondi, cuando salga del baño o te cruce en el pasillo, cuando estas destruido como un vidrio desparramado por el suelo, seguida del vacío infernal de comprobar que no va a volver en realidad ni va a abrir aquella puerta que seguirá cerrada, ni aparecerá cruzando esa plaza apagada de amarillo otoñal, ni bajará de ningún bondi que nunca llega desgarrando una espera, ni va a salir de aquel baño eternamente vacío o no te va a cruzar en ese pasillo que ahora se torna infinito y apagado y que vas a seguir desparramado como un vidrio destrozado hasta que te puedas levantar solo, o con amor. Mucho amor.

No pasa nada

No pasa nada Por la ventana no pasa nada el frío/calor, el puñal en la espalda no pasa nada Si pudiera saldría a caminar vacío silbando...