viernes, 17 de septiembre de 2010

Disis diend

Una paloma que viene cruzando la plaza con el peso de la caída en sus alas aplomadas hace blanco en tu oreja.
No... preferiría dormir del jueves al sábado, o vivir bajo el ala de las caricias a la esencia que con tanto amor deja escapar la pebeta, hermosa, toda, absoluta salvo por una cosa: no la siento como a vos, y ella no me siente como a el, los dos lo sabemos y la llevamos bien... es cruel negra, si lo es, pero no puedo ser un hijo de puta mentiroso.. y eso no era una paloma, eras vos gritando cosas injustas, y no era una plaza, era el cordón de mi cama sentado, y lo mas plumifero y plomoso era la almohada en la cara o la cara en la almohada boca abajo para gritos mudos, para llorarle a la nada en la perpetua oscuridad del abandono en tanta ventana abierta con el olor a suavizante de ropa entrando alguna tarde de octubre, fría para campera de jean, brillante como esos sueños blanco y negro en los que nos seguimos encontrando. Todavía aturdido.. un pedacito de caricia en el lomo perruno. "podría desbarrancar un poco mas..?" pregunto a algún dios silencioso padre ausente. No. 
No me pidas que explique mas nada. A mi no me importa que sepas si voy a ser feliz o no. Llevate la intriga a la eternidad y no me busques allá si aca no nos volvimos a ver, mi vida.
Mientras tanto toda mañana es un desafío hermoso, mas si el cielo azul me hace frente a los ojos, y si ella está al lado mio, y si la sigo sintiendo como la siento confiando en q en algún momento podré pagar tanto delirio, tanta dulzura, paciencia y dedicación con lo mejor de mi vida. 


Punto y coma..

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No pasa nada Por la ventana no pasa nada el frío/calor, el puñal en la espalda no pasa nada Si pudiera saldría a caminar vacío silbando...